sábado, 13 de noviembre de 2010

El sistema carcelario Latinoamericano esta en crisis.


Motines sangrientos en Brasil, incendios mortales en una prisión de El Salvador: el sistema carcelario está en crisis en casi toda América Latina, entre sobrepoblación, la influencia de las organizaciones criminales y la falta de inversiones públicas, según expertos.

La prisión donde una rebelión dejó tres muertos el miércoles en el norte de Brasil, alberga 828 detenidos cuando fue diseñada para poco más de 200 plazas.

El martes, otro motín concluyó con la muerte de 18 prisioneros, entre los cuales cuatro fueron decapitados por otros presos, en el norte del país.

Esas regiones quedaron al margen de un programa de construcción de nuevas prisiones que permitió un "descenso en los motines" en Brasil estos últimos años, dijo Armando Tambelli, miembro del 'Observatorio de prisiones' en Sao Paulo.

"En los Estados (pobres) del norte donde las cárceles son grandes, superpobladas y precarias, una rebelión puede estallar en cualquier momento", precisó.

La sobrepoblación carcelaria es la regla en esta región, donde varios países registran tasas récord de homicidios.

En El Salvador, donde 16 jóvenes detenidos murieron el miércoles en el incendio de su prisión, se albergan 24,000 prisioneros en cárceles diseñadas para 8,000 plazas.

Desde hace 10 años, las autoridades alojan a miembros de poderosas bandas rivales en establecimientos separados para evitar los enfrentamientos. Pero aún detrás de los barrotes, el crimen organizado continúa imponiendo su ley.

En México, "los hombres de los cárteles son los reyes, los señores de sus cárceles", denunció el abogado penalista José Antonio Ortega.

"Los gángster operan desde dentro, hacen extorsiones y chantajes. Vimos una prisión donde los detenidos de día se transforman en sicarios a la noche. Les proporcionaban armas y vehículos para ir a matar, y regresaban a dormir a la prisión como angelitos", precisó Ortega.

Sus expediciones nocturnas habrían dejado 35 muertos, según la fiscalía mexicana, y la directora de esa prisión de la localidad de Gómez Palacio, cerca de Torreón (norte), fue arrestada a fines de julio.

"Podemos tratar de mejorar la formación de los guardias, sus salarios y sus condiciones de trabajo (...) pero el poder del dinero del tráfico de drogas sobrepasa cualquier alza salarial que puedan otorgar los gobiernos", explicó Lina Zúñiga, socióloga de la Facultad latinoamericana de ciencias sociales de Santiago.

En Paraguay, las autoridades intervinieron en septiembre una cárcel de Asunción, donde los detenidos rodaban películas de filmes pedófilos con menores que hacían ingresar y a los que presentaban como miembros de sus familias.

"El sistema está en crisis en prácticamente todos los países de América Latina", analizó Lucía Dammert, coautora con Liza Zúñiga de un informe titulado "La prisión: problemas y desafíos para las Américas".

Una de las razones es la falta de dinero: "la inversión pública en el tema carcelario es mínima", subrayó Dammert.

"La mayoría de las prisiones en América Latina son muy antiguas, con una arquitectura y una estructura del Siglo XIX o principios del siglo XX, y no han sido modernizadas", añadió Zúñiga.

Chile, Brasil o Colombia construyeron nuevas prisiones, pero el problema persiste. "En Chile, nuevas prisiones han sido construidas pero eso no ha sido acompañado del cierre de las cárceles antiguas", indicó la socióloga.

La prioridad debería ser el reducir la población carcelaria, estiman los expertos.

Lucía Dammert sugiere la adopción de "medidas alternativas para los primarios o los delincuentes no violentos, que van desde trabajos comunitarios al brazalete electrónico, ya que ello permitiría descongestionar el mundo carcelario y evitar el contagio criminal".

lunes, 8 de noviembre de 2010

La izquierda gobernara Lima.


Después de 23 días de recuento, tras las elecciones municipales celebradas el pasado 3 de octubre en Perú, Susana Villarán del partido Fuerza Social gana la alcaldía de la capital y da un giro político en Perú.

Tras un accidentado proceso electoral, la capital peruana tiene una alcaldesa de izquierda. El hecho adquiere particular relevancia pues en Lima se concentra más del 30% del electorado nacional, y en abril de 2011 el país sudamericano elegirá nuevo Presidente.

Cuando Susana Villarán empezó a competir por la alcaldía de Lima, su triunfo parecía la visión delirante de algún inflamado admirador.

Educadora y activista de derechos humanos, ex ministra de la Mujer y ex defensora de la Policía, Susana Villarán había postulado a la Presidencia de la República en 2006, obteniendo entonces menos del 1% de los votos. En julio del 2010, apenas tres meses antes de los comicios municipales, aparecía en las encuestas con el 4% de las preferencias.

A su partido, Fuerza Social, le sobraba entusiasmo pero le faltaban recursos. Villarán, de 61 años, hizo una campaña franciscana, recorriendo a pie barrios populares, portando siempre una sonrisa y la chalina verde que la caracterizaba. “Lima para todos” es su lema y el objetivo que atraviesa sus propuestas técnicas.

La candidatura recibió el respaldo de diversas agrupaciones de izquierda, opción política que dirigió la municipalidad limeña entre 1984 y 1987, bajo la batuta de Alfonso Barrantes. Durante esa gestión Villarán cumplió un importante papel en la creación del programa Vaso de leche, que da desayuno a niños de las zonas marginales de la capital peruana.

Barrantes quedó segundo en las elecciones presidenciales de 1985, pero luego la izquierda perdió espacio y prestigio debido, en parte, a su fragmentación y a las acciones de grupos como Sendero Luminoso (PCP-SL) y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).

A lo largo de las dos últimas décadas, hastiado de los políticos tradicionales, Perú eligió personajes como Ricardo Belmont, una figura de televisión, que llegó a la alcaldía de Lima en 1989; Alberto Fujimori, un ingeniero japonés casi desconocido que venció a Mario Vargas Llosa en las elecciones presidenciales de 1990; y Alejandro Toledo, un economista que se convirtió en Jefe del Estado en 2001.

Tsunami electoral

Los sondeos pre-electorales registraban un lento ascenso de Villarán cuando fue retirado de la contienda uno de los candidatos con mayores opciones de ganar, Alex Kouri de Cambio Radical. El retiro parecía favorecer a quien hasta entonces disputaba el primer lugar con Kouri -Lourdes Flores, del Partido Popular Cristiano (PPC)-, pero la simpatía por la candidata de Fuerza Social empezó a crecer vertiginosamente. Para frenarla, los sectores conservadores, que antes repartían sus preferencias entre Kouri y Flores, la convirtieron en blanco de todo tipo de acusaciones. Se ha dicho de ella que incentivará el consumo de drogas, que ahuyentará la inversión, que no podrá controlar los ímpetus violentos de algunos acompañantes.

"La derecha está desesperada. Lo que le duele es que la izquierda ha vuelto al escenario político. Es tan intolerante que no puede admitir que la democracia es precisamente la discrepancia, la diferencia", sostiene el historiador Nelson Manrique.

En el esfuerzo por detener el ascenso de Villarán se involucraron la mayoría de medios de comunicación y también el alcalde saliente, Luis Castañeda. Fuerza Social ha anunciado que auditará la gestión de Castañeda y, de confirmarse las denuncias de corrupción que pesan en su contra, serían un escollo en su carrera hacia la Presidencia de la República. Quizás eso explica por qué durante la campaña se descubrió que personal y recursos de la municipalidad de Lima se usaron en acciones destinadas a desprestigiar la candidatura de Villarán.

La imagen de la otra candidata que acaparaba las preferencias, Lourdes Flores, también se perjudicó cuando fueron difundidas conversaciones telefónicas suyas grabadas ilegalmente. Ella atribuyó la interceptación telefónica a una venganza de sectores vinculados a Alex Kouri.

Las acusaciones y acciones contra Susana Villarán no lograron impedir que alcanzara y se mantuviera en el primer lugar, pero sí disminuyeron la ventaja que tenía sobre Lourdes Flores. Esta ventaja, que habría superado los 10 puntos porcentuales, se calculaba en 1% el 3 de octubre, cuando los limeños fueron a las urnas. Los primeros resultados electorales confirmaron esa pequeña diferencia a favor de Villarán, pero quedó abierta la posibilidad de que el conteo final confirme o revoque su triunfo.

Apareció, entonces, el temor a un fraude. Había suficientes motivos para sospechar: meses antes de los comicios el presidente Alan García declaró que podía impedir que ganara un candidato que no le gustaba, y él hizo público su deseo de que Lourdes Flores fuera la próxima alcaldesa. Pocas semanas antes de los comicios se establecieron requisitos adicionales para que las actas electorales tuvieran validez.

Este cambio de reglas generó una cantidad inusual de actas observadas: más de 8.000, el 25% del total. La decisión sobre su validez quedó en manos de los jurados electorales de Lima, cuyos miembros fueron nombrados por un funcionario cercano al presidente García.

Fuerza Social se dedicó a vigilar la revisión de actas, proceso que culminó un mes después de la votación. Gracias a una estrecha ventaja –obtuvo el 38,39 % de los votos, sobre el 37,55% de su rival- Villarán se convertirá el 1 de enero del 2011 en la primera alcaldesa de Lima elegida democráticamente.

Futuro político

Al asumir la alcaldía, Villarán deberá enfrentar dificultades y enemigos de todos los tipos. La gestión saliente ha tomado decisiones destinadas a entorpecer el trabajo del nuevo gobierno local. Este dará sus primeros pasos en un contexto agitado por la inminencia de las elecciones que renovarán el Poder Ejecutivo y el Congreso.

Los mayores retos, sin embargo, provienen de las calles: la inseguridad, el transporte caótico y contaminante, la falta de espacios públicos. El equipo de Villarán llega con propuestas para abordar esos y otros problemas, pero su eficiente aplicación técnica no bastará para garantizar el éxito de su gestión. Este dependerá también del estilo de Gobierno que la nueva alcaldesa implemente. Los ojos de quienes, hayan votado por ella o no, quieren un cambio que mejore la ciudad, estarán puestos en su honestidad, su independencia de los grupos poderosos, su apertura a la participación, su actitud concertadora. Es decir, en los rasgos que la convirtieron en un fenómeno electoral.

jueves, 4 de noviembre de 2010

No habra ninguna proteccion para migrantes en EE.UU..


Senadores de todas las fuerzas políticas advirtieron que la nueva conformación del Congreso de Estados Unidos, tras el reciente proceso electoral, sepulta por completo la posibilidad de alcanzar una reforma migratoria integral por lo menos en los próximos dos años.

En ese lapso no estará en la agenda del Congreso estadunidense la discusión de esa reforma, pues si no se concretó cuando le faltaban dos votos a los demócratas en el Senado, menos ahora que tendrán ocho escaños menos y perdieron la mayoría en la Cámara de Representantes, advirtió el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores para América del Norte, Luis Alberto Villarreal.

El senador panista previó además que se renovarán propuestas xenofóbicas y racistas, como la construcción de muros fronterizos. Con ello coincidieron Carlos Jiménez Macías, del PRI, el perredista Silvano Aureoles y el petista Ricardo Monreal.

El presidente del Senado, Manlio Fabio Beltrones, expuso que ese órgano legislativo está en la mejor disposición de trabajar con el Ejecutivo federal para reordenar la conducción de la política exterior a nivel bilateral, a fin de reforzar la protección de los derechos humanos de los migrantes de origen mexicano.

Villarreal deploró que quienes ganaron el pasado martes gubernaturas y escaños en el Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos sean los que impulsaron propuestas xenofóbicas y discriminatorias. "¡La gobernadora de Arizona ganó la elección con la mano en la cintura!, con su discurso contra la migración".

Jiménez Macías se mostró preocupado ante el triunfo de los republicanos, ya que los integrantes de esa corriente no han sabido construir buenos puentes entre México y Estados Unidos y más bien se han convertido en obstáculos para los avances de la relación bilateral en temas torales para el país, como el migratorio.

El perredista Aureoles advirtió que se avecina una embestida contra los trabajadores, documentados e indocumentados. "La ultraderecha regresa a controlar la Cámara de Representantes y aunque no el Senado, la correlación de fuerzas va contra nuestros hermanos que viven del otro lado de la frontera".

A su juicio la reforma migratoria estaba muerta desde hace más de un año, cuando el presidente Barack Obama decidió privilegiar otras modificaciones legales, entre ellas la de salud, que le permitían fortalecerse ante los sectores duros de la sociedad estadunidense.

Ahora, agregó, la reforma migratoria está sepultada. Por ello llamó al gobierno de Felipe Calderón a dejar atrás "la subordinación al gobierno de Estados Unidos y definir una política de apoyo a los connacionales en riesgo por la ola xenofóbica que se ve venir".

Por otra parte, ayer se presentó ante el pleno del Senado el plan de trabajo de la Comisión de Asuntos Fronterizos Zona Norte, organismo presidido por el panista Jaime Rafael Díaz, el cual busca convertir esa región en prioridad.